Me encanta todo lo que publica la Editorial Comanegra sobre crecimiento personal en su colección Emociones .
Se trata de pequeños relatos a modo de cuentos con moraleja, que se leen muy fácilmente y en los que siempre encuentro pequeñas perlas que atesoro con emoción.
La primera perla que encontré en Las alas de la mariposa fue su propio epígrafe: El momento más oscuro es justo antes del amanecer… –sabio y esperanzador pensé-.
Compré el libro sin leer nada más a cerca del tipo de oscuridad a la que se referiría el relato, y me encontré con un relato a cerca de la ansiedad que pretende “despertar” a aquellos a los que la ansiedad haya llamado a sus puertas.
Aquí te dejo con algunas de las perlas:
Cuando estamos perdidos, debemos encontrar mejores preguntas, no mejores respuestas
Sin la oscuridad nunca veríamos las estrellas…
Para mí la amenaza era vivir una vida anestesiada, saber que estaba viviendo a medias…
El sufrimiento de la crisálida es lo que le da la fuerza para que al transformarse en mariposa sus alas puedan volar…
En mitad del invierno encontré en mí un verano invencible….
La vida es un espejo que refleja nuestro corazón, de modo que si nos llenamos el interior de insatisfacción cada vez ocurrirán más acontecimientos que quieran expresar ese descontento.
– Probablemente padece usted de algún tipo de rutinitis aguda.
La herida interior es como una herida física que desde hace tiempo tienes en la mano pero que ignoras tenerla `y por eso has descuidado su curación. Prefieres vendarla para no verla.
Aún conservo en la casa familiar de mis padres diversos objetos y recuerdos de todos los años que viví allí. Hace unos días encontré emocionada una edición de bolsillo de “El Principito” con sus páginas amarillentas debido al paso del tiempo.