Esta obra recopila las reflexiones de varios autores en toro al arquetipo de la sombra acuñado por Carl Jung que hace referencia a todos aquellos aspectos de nosotros mismos que rechazamos y negamos.
Considero que el trabajo con la sombra personal es uno de los pilares fundamentales para lograr una genuina autoaceptación. Por que como muy bien se expone en el libro: En la oscuridad de la sombra está también nuestra plenitud.

Una amiga se reía el otro día cuando le dije que yo trabajaba con “material de extrema delicadeza”. Parece ser que veía algo exagerada mi manera de referirme a mi profesión.
En anteriores entradas de este blog, he hecho referencia a ese compromiso que tengo conmigo misma con lograr coherencia entre lo que pienso, lo que digo y lo que finalmente hago. De modo que cuando me descubro en incoherencias o en desequilibrio entre estos 3 factores, me invade una incomoda sensación de la que en ocasiones soy consciente de inmediato, y en otras me cuesta algo más darme cuenta como es el caso del que quiero tratar en esta entrada.
¿Cómo podemos ser valientes si somos apenas hojas sacudidas por el viento? ¿Cómo podría no temblar una hoja? Cuando el viento sopla, la hoja se estremece. Pero nunca acusamos a la hoja de cobarde. Sólo sabemos que está viva. Así, cuando tiemblas y el miedo se apodera de ti, eres como una hoja al viento -¡hermoso! ¿Para qué formar un problema de ello? Pero la sociedad todo lo ha convertido en problema..jpg)