
Si tan sólo pudieras amarte a ti misma…
“¿Qué tiene de malo ser una romántica?” Me preguntaba una persona al hilo de lo que escribí en un post anterior (“Nuestros vacíos. Parte II“) en el que yo apuntaba, con dedo acusador, hacia el amor romántico como una de las semillas que hacen germinar las relaciones basadas en la




